# ¿Es el marxismo un dogma? ¿Un método? ¿Una ortodoxia? 

El marxismo no es una colección de recetas y mucho menos un dogma hecho de citas de grandes figuras gravadas sobre marmoles conmemorativos.

> El pensamiento revolucionario no tiene nada en común con la adoración de ídolos. Los programas y los pronósticos se ponen a prueba y se corrigen a la luz de la experiencia, que es el criterio supremo de la razón humana.
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> Lev Davidovich Bronstein (Trotski), *[A noventa años del Manifiesto Comunista](https://www.marxists.org/espanol/trotsky/1930s/30-ix-37.htm)*

En primera instancia no es más que la [dialéctica materialista](https://diccionario.marxismo.school/Dial%C3%A9ctica) aplicada sobre la realidad histórica en todas sus dimensiones, pero si tratamos de reducirla a la aplicación de un *método dialéctico* nos quedaríamos muy cortos. 

El marxismo es una *aplicación* de la **dialéctica materialista** que incorpora:

1. El examen **científico** -es decir, materialista y sistemático- de *la realidad concreta en  el momento concreto*. Es decir, si la dialéctica nos recuerda el carácter dinámico de la realidad y que la realidad trasciende a la suma de sus partes, eso no nos exonera de estudiar lo parcial y concreto para entender cómo y en qué medida ese movimiento del todo social e histórico se expresa en sus partes. 

   > La dialéctica no es una llave maestra mágica para todas las cuestiones. No sustituye al análisis científico concreto, pero lo orienta por el camino correcto. 
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   > Lev Davidovich Bronstein (Trotski), *[El ABC de la dialéctica materialista](https://www.marxists.org/espanol/trotsky/eis/1942-00-00-endefensa-trotsky.pdf)*.

2. El **objetivo** inscrito en la propia [naturaleza del proletariado como *clase universal*](https://diccionario.marxismo.school/Proletariado#el-proletariado-clase-universal): reordenar las relaciones sociales para satisfacer universalmente las necesidades humanas universales.


3. Y por tanto desarrolla y utiliza una **doctrina** sedimentada en el contraste entre los objetivos finales, su propia práctica política y científica y la evolución de la realidad sobre la que se aplica.

   > El marxismo no es un dogma, pero no es *sólo* un método; también es una **doctrina**. La dialéctica materialista es un método. Marx, sin embargo, no solo formuló este método, sino que lo aplicó en dos ámbitos, al crear la teoría de la economía capitalista (ciencia) y la teoría de los procesos históricos (la *Filosofía de la Historia* – más exactamente, una ciencia). (...)  El conocimiento de los procesos objetivos es una ciencia. La política marxista es realista en la medida en que se basa en el marxismo *como ciencia*. 
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   > Usted dice que la doctrina marxista ya no puede entenderse independientemente de sus objetivos revolucionarios, al igual que la prescripción de un médico independiente de la preocupación por la salud. Dentro de ciertos límites es posible aceptar esta comparación. Pero el único médico capaz de dar prescripciones útiles es aquel que basa su acción en la anatomía, la fisiología, la patología y una serie de otras ciencias positivas. ¿Cómo es posible separar la práctica realista de la teoría científica? En última instancia, todo conocimiento científico, no solo en lo que respecta a la medicina, surge de las necesidades prácticas y sirve a estas necesidades. 
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   > Lev Davidovich Bronstein (Trotski), *[Carta a Sidney Hook](https://www.marx-karl.com/2017/11/la-concezione-marxista-non-puo-essere-compresa-indipendentemente-da-i-suoi-scopi-rivoluzionari/)*



Así que nada está más lejos del marxismo que un método al estilo de los métodos procedimentales que enseñan las universidades.

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> El marxismo no es un método en el sentido habitual del procedimiento automático del sueño burgués y su ciencia, sino un dinamitado permanente y continuo de cuanta ideología se coloca en el camino de una comprensión de la realidad desde la perspectiva del programa de la clase explotada y revolucionaria. Cuando Marx llama a sus principales textos «críticas», hay que interpretar «crítica» como «demolición». El resultado es de una coherencia aplastante porque refleja un punto de vista de clase único.
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> Communia, *[Precarios, organización y sindicatos](https://marxismo.school/communia/es/precarios-organizacion-y-sindicatos)*


Esta naturaleza *demoledora* del marxismo como crítica permanente y despiadada de la ideología que genera el sistema produce una relación muy particular con los resultados que el propio análisis marxista alcanzó en un momento histórico dado: la demolición sin pacaterías ni excusas de lo que la práctica se demuestra contigente, desfasado o errado.

> Marx y Engels -vale la pena recordar- eran irreprimibles iconoclastas, incluso en relación con ellos mismos, porque no existe otra manera de escapar de la compartimentalización del sistema cerrado. El primero respondió a quienes le hablaban de los marxistas de Europa continental: «No soy marxista». Así estableció tácitamente una definición adogmática del pensamiento revolucionario, que hoy en día es muy poco comprendida. Engels, por otro lado, expresó cómo él y Marx se habían puesto a trabajar a pie de obra sobre una gran cantidad de materiales que necesitaban ser desarrollados. Ahora es necesario añadir los materiales que ha generado desde entonces la lucha de clases mundial. Por lo tanto, estamos llevando a cabo deliberadamente una profanación. Sólo importa una cosa: saber si se alinea o no con la larga continuidad de todas las profanaciones que ha cometido el pensamiento revolucionario, y que no puede evitar cometer para no asfixiarse. 
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> Manuel Fernández Grandizo (Munis), *[Prólogo a la edición italiana de «Pro Segundo Manifiesto Comunista»](https://marxismo.school/archivo/1967%20Pr%C3%B3logo%20a%20la%20edici%C3%B3n%20italiana%20de%20Pro%20Segundo%20Manifiesto%20Comunista)*

Esta rebeldía contra las propias limitaciones, este deshacerse permanente del lastre de los errores, hace del marxismo un tipo de doctrina muy diferente del de cualquier disciplina académica. Es una doctrina que no persigue definir ni mucho menos encumbrar una *ortodoxia* sino ser en sí misma revolucionaria y revolucionarse a sí misma cuando sea necesario para *transformar el mundo*.

> Para un pensamiento dialéctico, ortodoxia y revolución se excluyen reciprocamente. Yo seguiré siendo revolucionario, no ortodoxo de lo que sea. 
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> Manuel Fernández Grandizo (Munis), *[Carta de protesta a la revista «Autogestion et Socialisme»](https://marxismo.school/archivo/1947-72%20Colectividades%20y%20colectivizaciones%20en%20la%20Revoluci%C3%B3n%20Espa%C3%B1ola#carta-de-protesta-a-la-revista-autogestion-et-socialisme-1972)*
